Juego responsable en Thrill Casino: límites
Desde los 18 años, y en toda cuenta de Thrill Casino vienen de serie los límites de depósito, pérdida y sesión, la autoexclusión y el periodo de reflexión.
Tu punto de partida en juego responsable
Al terminar sabrás a quién escribir y qué registro o teléfono usar si el juego deja de ser un rato.
Ajusta ahora lo que quieras gastar
Queda claro que no dependes de la suerte para poner freno: los ajustes están donde entras a jugar.
Que nada cambie sin ti
Marca una cantidad máxima que puedas ingresar por día, semana o mes. Actívala si notas que el ingreso se te va de las manos antes de empezar la sesión.
Un techo para tus pérdidas
Pone un tope a lo que puedes perder en un periodo y frena la sesión al alcanzarlo. Úsalo si juegas para recuperar una pérdida anterior.
¿Cuánto tiempo llevo jugando?
Limita cuánto tiempo pasas conectado al casino y cierra la sesión al llegar al tope. Ponlo si las partidas se te alargan sin darte cuenta.
Bloquea y respira
Bloquea tu acceso a la cuenta de Thrill Casino durante el tiempo que elijas y no admite marcha atrás. Pídela si el juego ya no es un rato, sino una necesidad.
Una pausa corta y pensada
Suspende tu actividad unos días para tomar distancia sin cerrar nada de forma definitiva. Vale la pena si dudas de si sigues jugando por gusto.
Fija el límite antes de la primera partida
Llegar a tu perfil
Entra en tu cuenta con tu correo y contraseña y abre el menú de tu perfil. Comprueba que estás en tu perfil y no en el de otra persona.
Elegir bien la opción
Elige entre depósito, pérdida o sesión según lo que quieras contener. Revisa que has marcado la opción y no otra parecida.
Marca el periodo justo
Decide si el tope se aplica al día, a la semana o al mes completo. Antes de confirmar, mira que el periodo elegido es el que querías.
Confirmado y a la vista
Guarda el cambio y vuelve a la pantalla de límites para verlo listo. Si no aparece como esperabas, escribe a [email protected].
Sabrás cuánto dura cada parada antes de elegir
Un respiro sin cerrar la puerta
Desde tu cuenta puedes frenar el juego unas horas o unos días, sin cerrar nada de forma definitiva. Se activa en la sección de juego responsable del perfil y deja la cuenta sin acceso durante ese tiempo. Después vuelve a estar disponible como antes.
Antes con acceso, después sin él
Si lo que necesitas es un corte largo, la autoexclusión bloquea el acceso y no se deshace antes de tiempo. Se solicita en tu cuenta, junto a los demás límites, y el bloqueo se mantiene durante el periodo elegido. Al terminar, puedes pedir la reapertura.
¿Y si el bloqueo vale también fuera de aquí?
España cuenta con el RGIAJ (Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego), que gestiona la Dirección General de Ordenación del Juego. No tiene fecha de fin: puedes pedir la cancelación a partir de los seis meses desde la inscripción. Se solicita en la sede electrónica de la DGOJ, con la app de autoprohibidos o presencialmente en los puntos habilitados, y afecta a todos los operadores con licencia. ordenacionjuego.es
Apoyo sin coste para jugadores y familias
Para el momento en que quieres contarlo fuera y no sabes a quién acudir.
Línea de ayuda de FEJAR
Juego Seguro (DGOJ)
Edad mínima y apoyo a las familias
Menos de 18, puerta cerrada
Para abrir cuenta hacen falta 18 años como mínimo y documentos de identidad como el DNI o el pasaporte. Esos mismos documentos se revisan antes del primer cobro, así que la edad se comprueba dos veces.
Bloqueo antes de que aparezca la tentación
Un programa de bloqueo instalado en el ordenador o el móvil familiar cierra el acceso a las webs de apuestas sin tocar tus cuentas. Se elige la lista de sitios y una clave que no conozca quien juega.
Del reproche a la conversación
Hablar sin reproches abre más puertas que una discusión sobre dinero perdido. La Línea de ayuda de FEJAR atiende también a familiares y amigos, y te orienta sobre la autoexclusión en el RGIAJ.
Cuando juegas para recuperar
Notar estas señales pronto te deja margen para actuar sin prisas. Un límite puesto antes de jugar o una pausa de unos días suele ser el primer paso, y no hace falta esperar a tocar fondo para darlo.
Señales en tu día a día
Si reconoces alguna de estas situaciones, merece la pena parar y revisar tu forma de jugar.
- Juegas más rato del que tenías pensado al abrir la sesión
- Vuelves a depositar para recuperar lo perdido esa misma tarde
- Piensas en la próxima partida mientras estás con otras cosas
- Dejas de contar el dinero que llevas gastado en el mes
- Escondes a tu pareja o a tu familia cuánto juegas
- Pides dinero prestado para seguir jugando
- Duermes mal o llegas tarde por quedarte jugando